Nuevos ingredientes edulcorantes I
Los edulcorantes son sustancias que se añaden a los alimentos por sus propiedades como substitutos del azúcar y jarabes de glucosa con el fin de endulzar. Pueden ser divididos en dos grupos en función de su poder de impartir un sabor dulce, los intensivos que en poca cantidad confieren un gran dulzor al producto al que se le añade y los de volumen imparten un dulzor similar o inferior al del azúcar y pueden ser empleados en porcentajes similares a los del azúcar o jarabe de glucosa a los que sustituyen. Entre los primeros encontramos al acesulfamo K, el aspartamo, los ciclamatos, la sacarina, la taumatina y la neohesperidina DC, entre los segundos sorbitol, el manitol, isomalt, maltitol, lactitol y xilitol pertenecen a la familia de los polioles.
El uso de todos está destinado a la fabricación de productos bajos en calorías que permiten disfrutar del placer de los sabores dulces a personas siguiendo dietas, son empleados en la fabricación de alimentos y bebidas que no provocan caries (por eso mismo pueden ser usados en dentífricos), también se debe de indicar que algunos de ellos son usados en alimentos como humectantes (jarabes de sorbitol). Las dosis en las que pueden ser añadidos a los productos alimenticios, así como los criterios de pureza que deben de cumplir se encuentran perfectamente regulados en la UE.
Sin embargo desde el año pasado la industria está volviendo su mirada a otras sustancias edulcorantes con un creciente interés, para substituir a los intensivos, que en ocasiones se han visto rodeados de una mala reputación, por otras sustancias de origen natural. De ellas vamos a hablar en esta entrada, en concreto de dos de ellas: la stevia y derivados, la brazzeina y la fruta milagrosa a la que le dedicaré una entrada posterior en el blog.
La Stevia rebaudiana es una planta de la zona tropical de Sudamérica y es conocida desde hace tiempo por sus propiedades edulcorantes. Los compuestos responsables de su poder edulcorante fueron extraídos en 1931 de las hojas de la planta y son el esteviósido, rebaudiósido A, rebaudiósido C, y dulcósido A. Todos ellos unas 200 veces más dulces que la sacarosa e hipocalóricos. Su uso sólo está permitido en ciertos países como son Japón, Corea del Sur, Brasil, Argentina y Paraguay como ingrediente, mientras que en USA, entre otros, sólo puede ser comercializado como suplemento y en la UE su empleo en alimentación no es legal. Sin embargo hay un creciente interés en su uso como edulcorante y posiblemente a partir del año que viene podamos ver como su status en USA pasa a ser GRAS (aditivo reconocido como seguro).
Coca-Cola y Cargill se han unido para comercializar un derivado de la Stevia como edulcorante, Coca-Cola tendría exclusividad para su empleo en bebidas y Cargill podría comercializarlo para ser empleado en alimentos. Fruto de esta colaboración, el año pasado Coca-Cola ha solicitado vía PCT numerosas patentes sobre productos alimenticios que hacen uso del rebaudiósido A como edulcorante y ambas empresas tiene planes de lograr la autorización para su uso tanto por la FDA (que ya ha hecho declaraciones que están esperando la solicitud), como de la EFSA para el mercado Europeo. Cargill se ha hecho con el control de tanto plantaciones de Stevia como de empresas capaces de producir el edulcorante a partir de la planta en Asia y Sudamérica. Y este mismo año han desvelado la marca bajo la cual será comercializado dicho edulcorante, Truvia. Por lo que me parece bastante previsible que a lo largo del año que viene logren su autorización en USA y luego en base a esa autorización y todo el dossier del que deben disponer, a través de U.K. consigan su autorización como novel food en la UE.
Sin embargo, no están solos en esta carrera y alguna empresa más pequeña se va a arriesgar a lo que ni Coca-Cola ni Cargill parecen querer hacer, y es poner en el mercado USA el ingrediente certificándolo ellos mismos como GRAS. Es el caso de Blue Pacific que tiene la intención de hacerlo este año, en una maniobra de bastante riesgo pero de respuesta más rápida por parte de la FDA, que en unos 180 días debe responder a las argumentaciones presentadas por la empresa para considerar a un determinado ingrediente como GRAS. La jugada tiene su riesgo en caso de que la FDA considere que los argumentos y datos presentados no son válidos, y a mi modo de ver éste es elevado cuando Coca-Cola y Cargill prefieren que sea la propia FDA la que realice los estudios pertinentes y sopese las pruebas para dictaminar sobre la seguridad de la Stevia. Lo que está claro es que de aquí a fin de año sabremos como termina y a muy tardar el año que viene la FDA habrá autorizado el uso de la Stevia y sus derivados como edulcorante en productos alimenticios en USA. Hay que recordar que en 1991 la FDA identificó a la Stevia como no segura y prohibió las importaciones en USA, en base a que la información toxicológica era insuficiente para determinar su seguridad. En 1995 se revisó la situación y fue permitido su empleo como suplemento alimenticio.
Al edulcorante de Sudamérica le ha salido un competidor que viene de África, la brazzeina. Se trata de una proteína que se extrae de una planta trepadora de Gabón, el Oubli. Con un peso de 6,5 kDa tiene un poder edulcorante entre 500 y 2000 veces el de una disolución al 10% y 2% respectivamente de azúcar en agua. Su dulzor es muy similar al de la sacarosa y no deja el regusto metálico característico de otros edulcorantes intensivos. Otra de sus ventajas es su estabilidad a pH que van de 2,5 a 8 y temperaturas de hasta 98ºC durante 2 horas. Desde luego tiene unas características ideales para su uso en la industria alimenticia. Pero el creciente interés de la industria se ha encontrado con el problema de su obtención a partir del cultivo de la planta de la que se extrae, las soluciones han sido su síntesis en fase sólida o el uso de ingeniería genética para que la proteína sea sintetizada en el maíz o cualquier otro cereal. La patente sobre la brazzeina y su expresión en maíz es propiedad de la Universidad de Wisconsin y ha sido licenciada a nivel mundial para la comercialización del edulcorante bajo el nombre de CweetTM a la compañía de California Natur Research Ingredients que está preparando la documentación para un proceso de autodeterminación del status GRAS para después lograr una aprobación completa por parte de la FDA. Sólo hay que esperar por su aprobación por la FDA, EFSA y resto de administraciones en diversos países. Se tratará de un edulcorante de 0 calorías, 1000 veces más dulce que el azúcar y estable al pH y temperaturas elevadas, lo que le convierten en un claro ganador en la industria alimenticia.
Por último nos queda el tercero de los jugadores en esta partida y se trata de la fruta milagro a la que dedicaré otra entrada a parte, dado el especial tratamiento que quiero darle y que su situación es algo diferente a la de Stevia y CweetTM, y que será publicada a lo largo de la siguiente semana.
Un saludo a tod@s.
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Comentarios
Una cosa es solicitar y otra es ver que conceden. La maniobra de ir vía PCT es clara, tienen una fecha de prioridad y ganas tiempo antes de pasar a fase nacional.
Sólo he leído por encima las reivindicaciones de la solicitud pero me parece demasiado amplía y le van a recortar por lo menos en Europa, ahora lo que logras es que otros se piensen dos veces el moverse en ese mercado. Acabo de ver el ISR del la solicitud y ya tienen numerosas X lo que les va a obligar a replantearse la solicitud.
Un saludo.
Una cosa interesante es que ahora con la Stevia, a parte de otras cosideraciones, tenemos una batalla entre Cargill y Coca-Cola por un lado y la Monsanto con su aspartamo (NutrasweetTM) por otro lado.
Ciertamente hasta ahora ha habido mucho interés económico en evitar el uso de la Stevia en USA, pero ahora detrás de ello hay dos pesos pesados de la industria alimenticia, a ver que pasa. Mi opinión para el año que vienen estará reconocido su uso como edulcorante.
Un saludo a tod@s.
[...] unos día escribía mi primera entrada sobre nuevos ingredientes edulcorantes, uno de ellos derivado de la Stevia y con Cargill y [...]
[...] algo más de retraso que el indicado en la anterior entrada, aquí está la segunda parte sobre nuevos edulcorantes esta vez sobre el fruto [...]
[...] algo más de retraso que el indicado en la anterior entrada, aquí está la segunda parte sobre nuevos edulcorantes esta vez sobre el fruto [...]




Cada día entiendo menos el mundo de las patentes. ¿Como se puede patentar conocimientos indígenas (ajenos)? No estaremos frente a otro caso de bio piratería. Me da lo mismo que se utilice para un medicamento o para un alimento como el caso del Enola bean. ¿Es es el precio que debemos pagar por las insidias vertidas contra la stevia?
Perdona las preguntas. No son para que las conteste nadie en concreto, sino tal vez, toda la humanidad.
¡Saludos!